viernes, 1 de octubre de 2010

Sé quien quieres ser

Es interesante notar cómo una de las condiciones para participar de cualquier tipo de medio de comunicación en internet, cualquier lugar de compra, o simplemente para tener acceso a un lugar de interés, es necesario crear un perfil. Este perfil implica no sólo colocar tu nombre, es común que pidan más datos relacionados a la persona, edad, e-mail, temas de interés, etc. Creando, pues un perfil comienzas a existir en internet, por ejemplo, el perfil que pueden crear en “Second Life”, con datos personales, lugar de procedencia y en este caso escoger una imagen tridimensional, con la cual se presentarán ante los demás, tienes la posibilidad de ser quien quieres ser, poniendo una foto arreglada, quizas de otro sexo u otra raza, diferente edad, en fin. Este ejemplo se aplica a cualquier servicio.

Es importante notar que este problema de ocultar la propia personalidad frente a los demás no es nuevo, el ser humano viene haciéndolo desde toda la vida, usando máscaras para ocultarse de los demás y tratando de mostrar una personalidad que muchas veces no somos y pensamos que podemos ser para ser felices, alejándonos de nosotros y del conocimiento de quienes somos realmente. La libertad de crear perfiles en estos lugares, abre la posibilidad de inventarse una personalidad o ser alguien totalmente extraño, que en muchos casos de estas generaciones, se sienten más “seguros” en el mundo virtual que en la realidad misma. Esto lleva pues a un tema de fondo y es que ante la falta de criterios y consistencia para enfrentar la vida tal cual es, se genera una suerte de confusión de personalidad, no saben realmente quiénes son en el fondo, expresándose también en un problema de identidad sexual. Por tanto, soy quien quiero ser y no sé quien soy realmente.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Disminución de la capacidad de concentración


Vemos hoy en los chicos cuán ocupados están, esta capacidad de “multitarea”, el limitar su nivel de comunicación a 150 caracteres en líneas generales, el atender los muchos perfiles creados en redes sociales, twitter, etc, o el exceso de información que se puede encontrar en internet, son pues, algunos de los principales elementos que vienen disminuyendo esa capacidad de concentrarse verdaderamente en un elemento y/o penetrar en el mismo. No pueden pasar más de 5 minutos en que estén realmente concentrados en un pensamiento lineal, una conversación, video, música, una clase o una lectura. Algunos autores tipo Don Taposcott y Nicholas Carr sostienen que estas nuevas generaciones son menos inteligentes, apáticas y desinteresadas, afectando evidentemente su capacidad de concentración. Yo no estoy tan de acuerdo por muchas evidencias que muestran la alta actividad en la cual viven y los muchos medios e instrumentos que existen hoy en día para el desarrollo de la inteligencia. Pero no descarto que sí haya un cambio de entusiasmo y de aproximación a la realidad.
Volviendo al tema en cuestión, he visto cómo los chicos hoy se distraen al poco tiempo de estar en una conferencia, en clase, frente a la Tv, inclusive cuando están en internet, cómo se aburren, no se concentran y están ansiosos por atender otras cosa. Cada quien vea esta realidad en los chicos que tenga a su alcance y analice.

miércoles, 16 de junio de 2010

Vida en el Celular

En esta ocasión, he subido un extracto de mi conferencia en la que hablo sobre cómo para las personas mayores de 30 años la vida ha cambiado con este aparatito, el celular. En el caso de los nacidos desde 1992 aproximadamente, no se entienden sin el celular en la mano. En el siguiente video, hago un pequeño y rápido diagnóstico con algunos datos interesantes, como para comenzar a sacar cada uno sus conclusiones. Las mías, las guardo para otro artículo...

jueves, 27 de mayo de 2010

Multitarea


Este es un nuevo concepto que ha venido convirtiéndose en un modo común para vivir. Son los jóvenes de estas últimas generaciones quienes se han venido educando en esta línea. Las multitareas o como lo llaman en inglés “Multitasking” es el modo de trabajo y estudio para atender varias cosas o temas al mismo tiempo, pongo un ejemplo. En el caso de la generación “z” visitando a mi sobrina adolescente la encontré en su cuarto sentada sobre su cama, pero mientras iba empujando la puerta que la había dejado medio abierta, fui visualizando la escena, el televisor prendido con la novela, junto al televisor, la radio prendida a medio volumen, ella sentada con el cuaderno abierto, la laptop al lado abierta con el facebook abierto y al mismo tiempo el chat, ella con los audífonos en los oídos y mandando al mismo tiempo mensajes de texto a sus amigas. Pregunté... ¿qué haces?, me dijo, con su carita inocente: Estudiando.

Salvando las diferencias entre las capacidades de campo de conciencia de los hombre y mujeres estas se maximizan, aumentan su capacidad en cada caso. En el caso de la generación “Y” ó Netgen, en el trabajo un tipo trabaja con dos pantallas, en una desarrolla cuadros estadísticos, en la otra revisa su facebook y al mismo tiempo ya tiene varias aplicaciones y páginas habiertas, revisa sus mails, chat... Además, recibe llamadas por teléfono, recibe mensajes en el blackberry, las responde, los compañeros de trabajo le piden datos y bromea con ellos al mismo tiempo, escucha música del iPod y anota pendientes en sus postits.

Estos casos comunes grafican elocuentemente a lo que nos referimos. El cerebro humano ha venido adaptándose a estos cambios antropológicos que vienen configurando a la humanidad de una manera distinta.

lunes, 24 de mayo de 2010

Cultura del Show


El tener la capacidad de estar expuesto al mundo de manera inmediata abre un sin número de posibilidades para poder ser “alguien”. ¿Esto qué significa?, que los medios "gratuitos" con que contamos para conectarnos online, están al alcance de la mano y esta ocasión nos da la capacidad de encontrarnos con otros, con muchos y presentarnos o ser conocidos. Es pues una ocasión para dar rienda suelta, también, a aquellos anhelos des ser alguien popular. El riesgo inmediato que aparece es el perder esa privacidad importante. Este riesgo ha venido extendiéndose, perdiendo no sólo el ámbito personal, sino, el pudor. Ya que la vida personal se vuelve una suerte de show. Un exponer la vida íntima sin medida alguna de las consecuencias. Hay un paso pues de la discreción a lo público.

El entretenimiento por ver en video, por ejemplo, lo que puedo encontrar de mis amistades o simplemente de acontecimientos de la vida cotidiana de otras personas, se vuelven más interesante que la tv.

George Orwell en su libro 1984 narraba ese estar constantemente vigilado por el gran hermano con su utopía futurista negativa. Hoy en cambio, contra todo pronóstico, ese gran hermano se da a la inversa, son los jóvenes los que quieren ser observados en su vida íntima, hay una búsqueda del morbo por exponerse y que se sepa qué están haciendo a través de su web cam, mensajes de texto, facebook...

Lo curioso en todo esto es que sí aparece un gran hermano, y es que somo nosotros mismos.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Autoridad en la casa


El avance tecnológico ha venido siendo tan rápido que quienes alcanzan la habilidad para su uso terminan siendo los más jóvenes, es decir, las generaciones que han nacido entre los años 1995 al 2004. Esto hace que aquellos que tienen el conocimiento y la experiencia para entender cómo funcionan los programas, webs, juegos y diversas aplicaciones para todo el entorno digital, son los hijos y no los padres. Esto los convierte en autoridades en diversos temas en esa línea en el hogar. Ya se quedó en el recuerdo aquel hijo que admira al padre ("Papá lo sabe todo") cuando traía a la casa un nuevo aparato y era el papá quien estaba más capacitado de comprender su funcionamiento. Hoy en día son los padres quienes necesitan de los hijos para aprender a usar los diversos aparatos y aplicaciones digitales, son ellos los que se admiran del conocimiento de los hijos, por tanto esto configura las relaciones filiales en los hogares modernos de otra manera, tienen por tanto mayor protagonismo, la forma de mirarse así mismos estas generaciones con respecto a los padres es más horizontal. Si a esto le añadimos el tipo de testimonio consistente y coherente ausente en muchos casos, esa autoridad paterna se ve duramente afectada.

viernes, 7 de mayo de 2010

Poca Reflexión


La abundancia de información que da esta interconexión a través de la web que todos conocemos, y sobre todo lo fácil que es el poder acceder a ella, lleva a no sólo generar esa ansiedad por saber lo que pasa en otros lugares en ese momento, es también la saturación a la que el cerebro se va enfrentando en esta vorágine de datos. Hay una confusión muy grande hoy en día y es que muchos piensan que uno es más sabio según la capacidad de datos que pueda retener. Esto elimina pues la capacidad de reflexión. La información no sólo pasa a ser conocimiento, si no que, la velocidad de la misma hace muy poco probable se procese dicha información.
Son pocos los que se detienen a preguntarse sobre las cosas, al abundancia de información y el recibirla se vuelve una suerte de droga que va alimentando la curiosidad sin sentido y el pasar muy por encima de la realidad.
Siguiendo la lógica de la poca reflexión que van teniendo acerca de la realidad y la información que se puede obtener y de la veracidad de la misma, nos topamos con uno de los aspectos negativos. Hay pues una pérdida del sentido de las cosas, la jerarquía se ven trastocadas, todo se hace relativo, hasta el relativismo mismo. El simplemente navegar sin rumbo, ver los videos nuevos que se suben en youtube, por ejemplo, sin ningún tipo de objetivo claro, son expresiones de ese sin sentido que se percibe con fuerza en la cultura actual, en la cual están inmersos los jóvenes y los niños de las generaciones a la cual nos referimos. Desde una perspectiva alarmista se puede caer en una desesperanza, en un pensar que son generaciones perdidas. Lo que es real es que se está dando un cambio de rumbo cultural, una nueva configuración de las nuevas generaciones, en algunos términos para bien y en otros para mal, el punto es quién se hace protagonista para entender y proponer positiva y creativamente.